"A quien quiera acompañarme le cambio versos por penas,
bajo los puentes del Sena de los que pierden el norte
se duerme sin pasaporte y está mal visto llorar..."











martes, 29 de junio de 2010

¡¡¡BUUUUFFFF...!!!







"Living easy, living free
Season ticket on a one-way ride
Asking nothing, leave me be
Taking everything in my stride
Don't need reason, don't need rhyme
Ain't nothing I would rather do
Going down, party time
My friends are gonna be there too
I'm on the highway to hell..."
ACDC.

A por ellos, oééééé...!!!

Con estos ganábamos seguro......
Jose.
P.D.: Atención a ZubizarreTip.... ¡Vaya tipito...! Ja, ja...

martes, 22 de junio de 2010

lunes, 21 de junio de 2010

FIN DE TEMPORADA lA PIRULINA 2010








El pasado dia 18 celebramos la comida de clausura de La Pirulina winter-spring 2010.
Después de 5 disputadas partidas celebradas los primeros jueves de cada mes, se proclamó campeón el Sr. Galan y el último clasificado fué el Sr. Ortiz, (él no ha venido a la Pirulina a luchar contra "los elementos") .
Resaltar el ambiente agradable y amigable del que disfrutamos durante toda la comida y post-comida. Alguno se tomó alguna que otra copa, otros se fueron mucho mucho antes de los esperado, otros mucho mucho después de lo recomendable....en definitiva ..... lo de siempre.
Os adjunto alguna de las fotos que hice.
Quiero agradecer la colaboracion virtual desinteresada de nuestra amiga Lurditas que fue la que entregó los trofeos.
Saludos y hasta la temporada que viene.
Neitor

El timo de la ‘Superwoman’: “Las mujeres son mulas multitareas”

Es un artículo más sobre mujeres y hombres, pero siempre interesante. Está en el confidencial digital de hoy 21 de Junio. Es muy largo, por eso no lo copio aquí. Lo de siempre, que ¡como nos hemos dejado engañar asi las mujeres!, que pena.
Pilar.

miércoles, 16 de junio de 2010

Una proposición..., ¡decente!

¡Hola niñas...!, ¿qué tal si el viernes aprovechando ques estamos solitas, que empieza el verano y que todavía cuando paseamos en bikini algún insensato nos mira..., nos vamos a la pisci a comer o a pasar la tarde...?
El plan es sencillo..., tomar el sol..., cotillear de todo lo que se mueva..., y claro..., ¡disfrutar con los niños que son un regalo..., je, je!.
¿Os apuntáis...?, decirme que sí que si no me váis a obligar a salir de cañas con mis compañeros, y ya se sabe...
La tía Aurora.

lunes, 14 de junio de 2010

¿Cómo se lo ha pasado Badajoz?

Os dejo una reseña de la web www.joaquinsabina.net sobre el concierto de Badajoz. Para leerlo bien, pulsad sobre la imagen y, una vez abierta, volved a pulsad.
Jose.

jueves, 10 de junio de 2010

¡Ja, ja, ja...!


¡Es buenííííssssimooo...!, ¡qué carácter, cuánta vehemencia!, y...¡¡¡qué razón tiene!!!, ¡ay qué pena de país!, como nosotros...¿eh?, ¡¡¡¡somos una república bananera total!!!, ¡¡¡esto es una "orllía" de sinvergüenzas!!!, ¡elecciones anticipadas ya!.
Aurora ( gatoadicta ).

lunes, 7 de junio de 2010

Bautizo de Dieguito (La Alberca 2.010)

¡Qué bien lo hemos pasado...! ¡Y los niños ni te cuento...! Ha estado todo fenomenal... Enhorabuena a los padres: el bautizo ha sido todo un exitazo...
Mis fotos ya están subidas a Picasa. Son pocas y malillas, pero aportan su granito de arena...
Jose.

jueves, 3 de junio de 2010

Caperucita y el lobo machista...

Sé que me vais a decir que vaya dos tochos he metido en el blog (el del diario de una madre imperfecta y éste) y que hay que tener muchas ganas de leer para tragárselos, pero los dos son absolutamente geniales...
Por favor, no os perdais éste que me manda Jaime: un recadito de Arturo Pérez-Reverte a nuestra querida ministra de Igual-dá, publicado en XL Semanal la semana pasada...

"Caperucita y el Lobo machista"

"Hoy me he levantado con talante. Como después de haber publicado El pequeño hoplita -un cuento sobre un niño en las Termópilas, que tanto debe a su magnífico ilustrador, Fernando Vicente- le tomé el gusto a la narrativa infantil, he decidido echar un cable: Ayudar a que nuestra ministra de Igualdad y Paridad, Bibiana Aído, rubia joya de la corona, haga realidad su bonito proyecto de conseguir que los cuentos tradicionales para pequeños cabroncetes sean desterrados de escuelas y hogares, y dejen de ser un reducto machista, sexista y antifeminista. O que, expurgados y reconvertidos a lo social y políticamente correcto, contribuyan, ellos también, a la formación de futuras generaciones de ciudadanos y ciudadanas ejemplares y ejemplaras. Como está mandado.

Al principio pensaba hacerlo con el cuento de Blancanieves y las siete personas de crecimiento inadecuado; que, como sostiene Bibiana, requiere, título aparte, una remodelación general urgente. Pero ciertos indicios de intolerable violencia machista en la casita del bosque, como que sea una mujer quien cargue con todas las labores del hogar, o que no haya paridad de sexos en el número de individuos que trabajan en la mina -su número impar complica además el asunto-, me decidieron a dejarlo para más adelante. Lo intenté luego con La soldadita de plomo y ploma; y no es por echarme flores, pero lo tenía casi resuelto. Una soldadita de plomo de la ULFF -Unidad Legionaria Femenina Feroz-, terror de los talibanes afganos y de los piratas del Índico, impedida en su extremidad locomotriz por haber caído poco metal en el molde cuando la fundían. O sea, incompleta física de una pierna, para entendernos. O no. Lo que antes se decía, en jerga fascista, coja. Y que, desde su repisa en el cuarto de juegos de una niña, se enamora de un bailarín de ballet de papel maché que está enfrente, puesto tal que así, de puntillas, y que tiene una bonita lentejuela de plata en el prepucio. Se lo leí a mi hija por teléfono, a ver qué tal iba la cosa; pero al llegar a lo de la lentejuela me aconsejó dejarlo. Te van a malinterpretar, dijo. Así que al final me decidí por un clásico inobjetable: Caperucita Roja. Y está feo que lo diga, pero la verdad es que lo he bordado. Creo.

Caperucita Roja camina por el bosque, como suele. Va muy contenta, dando saltitos con su cesta al brazo, porque, gracias a que está en paro y es mujer, emigrante rumana sin papeles, magrebí pero tirando a afroamericana de color, musulmana con hiyab, lesbiana y madre soltera, acaban de concederle plaza en un colegio a su hijo. Va a casa de su abuelita, que vive sola desde que su marido, el abuelito, le dio una colleja a Caperucita porque no se bebía el colacao, ésta lo denunció por maltrato infantil, y la Guardia Civil se llevó al viejo al penal de El Puerto de Santa María, donde en espera de juicio paga su culpa sodomizado en las duchas, un día sí y otro no, por robustos albanokosovares. Que también tienen sus necesidades y sus derechos, córcholis. El caso es que Caperucita va por el bosque, como digo, y en éstas aparece el lobo: hirsuto, sobrado, chulo, con una sonrisa machista que le descubre los colmillos superiores. Facha que te rilas: peinado hacia atrás con fijador reluciente y una pegatina de la bandera franquista, la de la gallina, en la correa del reloj. Y le pregunta: «¿Dónde vas, Caperucita?». A lo que ella responde, muy desenvuelta: «Donde me sale del mapa del clítoris», y sigue su camino, impasible. «Vaya corte», comenta el lobo, boquiabierto. Luego decide vengarse y corre a la casa de la abuelita, donde ejerce sobre la anciana una intolerable violencia doméstica de género y génera. O sea, que se la zampa, o deglute. Y encima se fuma un pitillo. El fascista. Cuando llega Caperucita se lo encuentra metido en la cama, con la cofia puesta. «Que sistema dental tan desproporcionado tienes, yaya», le dice. «Qué apéndice nasal tan fuera de lo común.» Etcétera. Entonces el lobo le da las suyas y las de un bombero: la deglute también, y se echa a dormir la siesta. Llegan en ésas un cazador y una cazadora, y cuando el cazador va a pegarle al lobo un plomazo de postas del doce, la cazadora contiene a su compañero. «No irás a ejercer la violencia -dice- contra un animal de la biosfera azul. Y además, con plomo contaminante y antiecológico. Es mejor afearle su conducta.» Se la afean, incluido lo de fumar. Malandrín, etcétera. Entonces el lobo, conmovido, ve la luz, se abre la cremallera que, como es sabido, todos los lobos llevan en la tripa, y libera a Caperucita y a su provecta. Todos ríen y se abrazan, felices. Incluido el lobo, que deja el tabaco, se hace antitaurino y funda la oenegé Lobos y Lobas sin Fronteras, subvencionada por el Instituto de la Mujer. Fin.
"

http://www.perezreverte.com/

Jose.

"Diario de una madre imperfecta"

Me manda Pilar el primer capítulo de este libro de Isabel García-Zarza, periodista y madre de tres hijos, en el que, como dice ella misma, describe sus "desvaríos materno-filiales". En él, la periodista ha encontrado una terapia para ella misma y para todas las madres dispuestas a romper los tabúes de la maternidad: hablar “sin pelos en la lengua” sobre la fascinante aventura de tener hijos, y revelar ¬por fin alguien lo hace¬ con sinceridad y humor, cómo es el día a día de una madre de nuestro tiempo, con una deliciosa mezcla de ironía, irreverencia y ternura...

Os dejo el fragmento en cuestión...

«¿Por qué tengo que querer yo a este niño al que no conozco de nada y que no para de llorar?» Una amiga mía me confesó, avergonzada, que ésa fue la primera pregunta que le vino a la mente después de tener a su primer hijo.
Cuando yo tuve al mío, esas mismas palabras, que en su momento me habían parecido escandalosas, resonaron en mi cabeza. Y, como ella, me sentí casi un monstruo por pensarlo. Ya durante el embarazo me había dado cuenta, con cierta consternación, de que no sentía esa dicha ilimitada que supuestamente debía embargarme en cuanto el test de embarazo dio positivo. ¿Acaso era yo un bicho raro? De hecho, mi actitud fue tan fría durante los nueve meses que el padre de la criatura llegó a temer que repudiara a nuestro hijo cuando naciera. No lo hice, pero tampoco me avergüenza reconocer que tardé más de un mes en sentir algo parecido a eso que llaman «instinto maternal». Que el bebé llorara día y noche durante sus primeras semanas ciertamente no me ayudó.
Además, durante ese tiempo descubrí que existe un periodo llamado posparto del que nadie, absolutamente nadie, me había hablado. ¿Por educación? ¿Por no quedar mal? ¿Por temor de no haber estado a la altura? Entonces fue cuando empecé a sospechar que a lo mejor nos habían vendido una película almibarada con la que no todas nos identificamos, un molde en el que no siempre encajamos. Quizá no te sientes radiante por estar embarazada, incluso odias la barriga y hubieras preferido no pasar por este trance, o puede que hasta hubieras cedido gustosamente el privilegio del embarazo. Disfrutas muchísimo con tus hijos, juntos lo pasáis como los indios y, sin embargo, hay momentos en que darías cualquier cosa por perderlos de vista, los subastarías o los venderías a peso en el mercado. Pero no por eso eres peor madre. Quieres a tus hijos como la que más, harías y, de hecho, haces cualquier cosa por ellos, y no rebobinarías nunca aunque eres consciente de que te has metido en un lío muy pero que muy grande.
Puede que la maternidad esté sobrevalorada o, cuando menos, sobredimensionada. Te la venden como una ruta sin desvíos, directa a la felicidad; y, una vez que te has lanzado a ello, piensas que tú te has debido de perder en el camino. Sobre todo, cuando llevas varios días (o varios meses, y ya ni te cuento si son años) sin dormir bien, sin tiempo de nada, y tus hijos tienen un día malo —que todos lo tienen de vez en cuando— y no quieren cenar, ni recoger, ni hacer los deberes, y sólo saben llorar, porque están tan cansados que no pueden hacer otra cosa que llorar. Tú tratas de ser comprensiva o comprensivo; al fin y al cabo son pequeños, están cansados y madrugan mucho para ir al cole, y el pequeño está celoso de su hermana; pero, nadie te comprende a ti y ganas te dan de ponerte a llorar tú también —y a lo mejor así hasta te hacían más caso— y decir que tú tampoco recoges, ni cenas, ni te bañas.
Todos hemos crecido rodeados de mitos, convencionalismos y prejuicios. Por eso cuesta darse cuenta de que cada experiencia de la maternidad —y de la paternidad, claro está— es completamente diferente. No hay dos iguales. Ni siquiera para la misma persona. Con cada uno de mis tres hijos, yo lo he vivido de manera distinta. Y en ningún caso como me lo habían vendido. Unas veces ha sido peor, y muchas
otras infinitamente más maravilloso de lo que nunca me habían contado ni había podido imaginar.
Pero lo más sorprendente de todo, para bien y para mal, ha sido el descubrimiento de esa faceta mamífera que tenemos latente. La mayoría de nosotros se ha lanzado a esto de la crianza sin previo aviso y sin preparación. Como si un día te levantas y te regalan un coche, en tu vida has conducido uno, no tienes ni idea de cómo se arranca ni del código de circulación, ni siquiera sabes si estás en un país donde se conduce por la izquierda o por la derecha, y aun así nada te arredra y son tales tus ganas de conducir que te lanzas a las calles con él.
Curiosamente, nadie lo evita. Pues, para la mayoría de los mortales, tener un hijo viene a ser casi lo mismo; aunque, ahora que lo pienso, en nada se parece un bebé a un coche y quizá no sea ésta la comparación más acertada. Nos lanzamos a ello sin pensarlo mucho, a ver qué pasa. Lo peor es que, hasta que no te ves metido en faena, no sabes qué tal se te da esto.
A los que quieren adoptar un niño les hacen pasar unas pruebas de idoneidad en las que deben demostrar su aptitud para hacerse cargo de un menor. En cambio, los que tenemos hijos naturales nos lanzamos a esto muchas veces sin saber si estaremos a la altura. El único consuelo es pensar que los demás también lo hacen (como cuando te pones a conducir por primera vez).
A menudo no sabrás muy bien qué hacer con tu hijo. Porque, además, los padres estamos sometidos a mensajes contradictorios sobre cómo criar y educar a nuestros retoños. Nos dicen que hay que cogerlos en brazos cuando lloran, pero también que no se nos ocurra hacerlo. La mayoría de nosotros, sin saber muy bien qué hacer, unas veces los cogemos, y otras no, según el humor que tengamos. Y no sabemos si dejar que se duerman llorando o besuquearlos en nuestra misma cama hasta que se queden dormidos; si ser muy estrictos e inflexibles, o acabar cediendo. Según el día, hacemos una cosa u otra. Hay muchos momentos en que nos encontramos completamente perdidos, tanto como nuestros hijos, porque al fin y al cabo, como un día Mafalda, ese gran pozo de sabiduría, respondió a su madre: «Si es por antigüedad, que quede claro que yo me saqué el título de hija el mismo día que tú el de madre», o algo parecido.
Y así vamos encontrando el camino prácticamente a ciegas, con mucha improvisación
y, sobre todo, muy buena voluntad.
Tengo un amigo, fantástico padre de una fantástica familia numerosa, que asegura que tener hijos te hace mejor persona, y que por eso, cuantos más tienes, mejor persona eres.
Yo debo de estar hecha de una pasta diferente y por desgracia la maternidad no me ha hecho mejor, pero sí más fuerte e infinitamente más poderosa, que para algo he desarrollado superpoderes (pensamiento múltiple, visión lateral y periférica, brazos de cefalópodo, resistencia al insomnio y al agotamiento extremo…). Y, por encima de todas las cosas, me ha hecho sentir la persona más afortunada del planeta.
Puede que parezca absurdo, pero he considerado un ser especial y único a cada uno de mis hijos desde el día en que nacieron, y con cada uno de ellos me siento una auténtica privilegiada por haber sido elegida, entre todos los millones de personas que pueblan la Tierra, para hacerme cargo de él.
Y es que, una vez superado el parto, el posparto y encarrilada la lactancia, tuve que dar la razón a alguien que me había advertido que, cuando tienes un hijo, te enamoras perdidamente de él. Eso me ocurrió con el primero y, cuando pensaba que nada podría volver a ser igual y que algo tan mágico nunca podría repetirse, me enamoré de nuevo perdidamente del segundo. Es más, cuando aún no había superado esa fase, llegó la niña para demostrarnos una vez más que se puede querer muchísimo y locamente a más de una persona. Y así pasé de primípara añosa a multípara, términos ambos de una crueldad sonora sin igual y que parecen más destinados a aves rapaces en extinción que a seres humanos.
Aprovecho para lanzar desde aquí una campaña para que se dejen de usar estos términos. La Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia debería reemplazarlos por otros menos crueles y más acordes con nuestro tiempo, en deferencia con esta multitud de mujeres (la mayoría, hoy en día) que hemos decidido tener un hijo bien entrados los treinta, y después otro y otro. Y eso que tener hijos supone un grave riesgo para la labor profesional, la vida social y sexual, las relaciones de pareja,
el desarrollo intelectual, la integridad física, etc.
Pero, aun así, es una de las aventuras más maravillosas en las que nadie puede embarcarse. Desde hace siete años, vivo sumida en una locura y una vorágine que no ha hecho más que intensificarse con la llegada de cada nuevo miembro de la familia. Agotada física y mentalmente. Sin tiempo para nada. A veces, tengo la impresión de que me ha secuestrado una banda de pigmeos descerebrados que me tienen sometida a su voluntad. Sin embargo, no me dejaría rescatar nunca. No conviene generalizar, ni pontificar. Pero sí desahogarse.
Por eso empecé a escribir mis alegrías y pesares en un blog. Como quien tira una botella al mar. Descubrí que era una verdadera terapia, mucho más barata y cómoda que ir al psicólogo, y que podía incluso recurrir a ella de madrugada entre un biberón y otro. Para mi sorpresa, pronto pasó a ser también una catarsis colectiva para muchos otros padres y madres, unos primerizos, otros reincidentes, pero
todos desbordados y maravillados a partes iguales por la aventura de la crianza. Así, me sentía acompañada. Y me causó un gran alivio saber que no era yo el único bicho raro que pensaba de esta manera. Naturalmente, como cabía esperar, no todos los lectores han sido, ni serán, tan solidarios ni tan comprensivos. Ha habido quien me ha llamado y me llamará «madre desnaturalizada», y quien me ha acusado de estar dando una mala educación a mis hijos. Tal vez tengan razón. No lo niego. Una hace lo que puede. Con su mejor voluntad. Y, aun así, puede que con frecuencia me equivoque.
Del blog surgió la idea de este libro. Para seguir desahogándome, supongo. Y para compartir otra visión de la crianza y de la maternidad. Ni mejor ni peor, pero sí distinta. Y sin ninguna intención ejemplarizante, y menos aún proselitista,
algo a lo que somos muy dados todos los que tenemos niños: animamos a los demás a que se reproduzcan, supongo que para consolarnos pensando que todo el mundo lleva
nuestro extenuante ritmo de vida."

Jose.

martes, 1 de junio de 2010

viernes, 28 de mayo de 2010

SUITE IBERIA

Dentro del programa del Festival Ibérico de Musica, fui a ver la representación de La Suite Iberia de Albéniz. A los poco entendidos en música clásica, como yo, es dificil sacarle más beneficios que los meramente auditivos, excepto si lees las notas al programa que hizo mi amiga Nuria Dominguez, en ese caso, "ves" más matices de los que oyes.
Siempre he tenido curiosidad por oirla, ya que de siempre la han puesto como una de los obras cumbres de música clásica española.
Como dice mi amiga en el programa:
"Estas doce maravillas que componen la Iberia están escritas, como cita el profesor Jacinto
Torres, con «una técnica colosal de formidable exigencia, cuyo resultado trasciende el genio
musical, el alma y la sensibilidad que la música española había decantado a través de siglos de
su historia».
Isaac Albéniz consigue aportar nuevos conceptos estéticos que enriquecen el lenguaje musical,
con la intensa emoción del flamenco, su duende, su fuerza y su exuberancia. Forja un nuevo
estilo de música española que no se queda en el mero folklorismo. Iberia se convierte así en el punto inicial de una de las etapas más brillantes de nuestra música"
Y solo dos apuntes más:
1. La obsesión de la gente por aplaudir. Hay algunos que están deseando que toque la primera tecla para aplaudir. En un concierto de este tipo, se aplaude...cuando se tiene que aplaudir y si no sabés cuándo, como yo, te esperas que alguien que sabe, lo haga.
2. La obsesión de la gente por hablar. Seguro que en su casa, el matrimonio que estaba a lado de mi, no comparten ni una sola palabra, pero en el concierto ..todas.
Y por último, la que aplaudía a destiempo, se dejó móvil encencido y en el momento más íntimo del concierto en las que el pianista intenta darle todo su sentimento a esa nota final, le salta una llamada y ..¡toma ya! Shakira a todo volumen en el móvil.
Pero no he caido en un detalle muy importante....vivo en España.
Neitor

jueves, 27 de mayo de 2010

Alejandro..., siempre...





" Anoche estos jóvenes, junto a otras más de 7.000 personas de todas las edades, pudieron disfrutar de las 26 canciones que el artista ofreció encima de uno de los escenarios más espectaculares que se recuerdan en esta ciudad. 28 motores de velocidad hicieron que la escenografía se convirtiera en una estructura completamente viva que se adaptaba a cada una de las canciones que el artista interpretó. La puesta de escena, impecable, impresionante y espectacular. Eso comentaban los que estaban allí y pudieron disfrutar de un gran espectáculo visual de luz y color..."
Nos encantó..., un A-R-T-I-S-T-A-Z-O..., simpático, gracioso, entregado..., y con un directo impresionante... Una luna preciosa..., más de dos horas de música potente donde hizo un repaso a sus canciones más emblemáticas... Yo me emocioné mucho, estuve en una nube todo el concierto..., tremendo...
Estaba todo el Samarkanda..., muche gente conocida..., Chumi, Miguel Córdoba, Rosa Andrino..., y...¡Eva Molinero..., ja, ja!, Nuria te echamos de menos... La edad media rondaba los 35 o 40 años..., pero...¡cómo disfrutamos...!, como si tuviéramos 20...
A mí se me hizo corto..., bueno..., siempre nos quedará Sabina..., uff...
Aurora.

martes, 25 de mayo de 2010

Demoledor...

Por favor, no dejeis de leerlo hasta el final (aunque es largo) porque merece la pena.
¡No quiero pertenecer a este sistema!!! Por favor, que alguien me salve...! Desobediencia civil ya!!


"VIVIS DE MI DINERO"

"Paso fuera de mi casa y lejos de mi familia una media mensual de 360 horas (15 días completos), contribuyo al fisco con un 40% de mi salario; entre impuestos directos, indirectos, tasas obligatorias y demás gravámenes, trabajo más de la mitad del año para el Estado. Pago un colegio a mis hijos, mientras financio un sistema de educación pública; me dejo un turrón en una póliza de sanidad privada, pero abono religiosamente mi correspondiente diezmo para que muchos puedan tener cuidados médicos. De lo segundo no me quejo (a pesar de que nadie me lo reconozca) y de lo primero no me quejaría si no fuese porque la educación pública consiste en meter a los niños en fábricas de ignorantes donde sólo se hace hincapié en su adoctrinamiento en un conjunto de paridas sin sentido.

Muchos están peor que yo. Se levantan a las 6 de la mañana, vuelven a casa cuando sus hijos se van a la cama, conviven con la cotidiana amenaza de perder su trabajo y hacen encaje de bolillos para que el fruto de su sacrificio vital les permita llegar a fin de mes.

Y otros, de número creciente, están aún peor. Han perdido su trabajo y conservan escasas esperanzas de conseguir otro.

Todos, de alguna manera, ponemos un montón de dinero para que vosotros, que sois muchos, os alimentéis de nuestra pasta.

Porque vosotros, incompetentes ejecutivos de la nada, mediocres gobernantes de nuestro Estado central, vivís de nuestro dinero. Sois parte de un elefantiásico entramado de Ministros, Secretarios de Estado, Directores Generales, y parásitos varios que contáis con un ejército de asesores, viajáis en coche oficial y reserváis Clase Preferente en vuestros viajes privados, con mi dinero. A cambio, resultáis totalmente incapaces de resolver nuestros problemas, no garantizáis nuestra seguridad ni dentro ni fuera de España, no nos protegéis del desempleo, ni prestáis servicio alguno. Sólo se os ocurren normas para coartar nuestra libertad, para vigilarnos, atemorizarnos y decidir qué es bueno para nosotros. Tomáis posesión de nuestra vida pública, privada y de nuestro dinero para complicarnos la vida, y parís normativas orientadas a seguir siendo necesarios, a no permitirnos deshacernos de vosotros.

Por si fuese poco, inventáis problemas inexistentes, enfrentáis a la sociedad reabriendo debates cerrados, legisláis para cuatro, y tenéis la jeta de pagar un sueldo a majaderas de manual sin el menor sentido el ridículo que nos hablan de “acontecimientos planetarios”. Todo con mi dinero.

Vosotros, prebostes de alguno de los diecisiete gloriosos mini-estados autonómicos, también vivís de mi pasta. Unos subidos a cuentos imposibles como la fábula de Aitor, otros mitificando a unos segadores de hace cuatrocientos años. Los demás, a rueda de éstos, os habéis montado un chiringuito de consejerías, direcciones, subdirecciones, patronatos, embajadas y demás máquinas de gastar. Con mi dinero, claro está. Usáis la pasta que yo gano trabajando para fomentar la insolidaridad y sembrar el odio a España; reclamáis la parte que vuestros inverosímiles derechos históricos os adjudican para poder aumentar la pléyade de vuestros deudos, para comprar votos con empleos a dedo. Vivís en la reivindicación permanente que haga andar a una bicicleta que se caería si parara. Vosotros, garrapatas, no resistiríais el mínimo ejercicio de competencia para la obtención de un puesto de trabajo en el ámbito privado, vuestro único mérito es haber medrado en la estructura de un partido político. Y ahora, vivís de mi dinero.

¿Y qué decir de vosotros? Sabandijas de los sindicatos de clase. Liberados del trabajo, la responsabilidad y el cumplimiento del deber. ¿Cuántos sois? Sólo en Madrid, 3200; sólo en Madrid vuestro chollo nos sale a los contribuyentes por 77 millones de euros. ¿Para qué? Para que tengáis el uniforme, el mono o la bata sin estrenar. Para que viváis de una novela en la que sois los únicos personajes, porque no representáis a nadie, sin acudir a vuestro puesto de trabajo. No tenéis afiliados, no defendéis nada, firmáis condiciones laborales de miedo para vuestros presuntos representados, cobráis un canon por los ERE´s, o lo que es lo mismo, sangráis al currito en concepto de “asesoramiento” cuando le ponen en la calle; os dedicáis a hacer política, calláis cuando miles de currantes pierden su empleo por no molestar a otros chupones de vuestra cuerda, y ejercéis la protesta asimétrica según quien gobierne. No valéis para nada, no arregláis nada, no solucionáis nada, no defendéis a nadie, algunos habéis conseguido llevar tan lejos vuestros tejemanejes que acabáis de directivos en vuestras empresas…y vivís de mi pasta.

Y no me olvido de vosotros. Engreídos “creadores”, apoteósicos mediocres del arte presunto, vividores del mérito subvencionado y subvencionable. Vosotros también vivís de mi pasta. Os señaláis la ceja para apoyar sin disimulo a quien os ha puesto en casa, alimentáis vuestra vida regalada de mis impuestos, y además me insultáis. Si no voto al partido que os gusta, podéis llamarme “hijo de puta”; si no comulgo con el Gobierno que os pone el pesebre pedís que se me encierre en un cinturón sanitario; si voto a quien no os mola, me llamáis asesino…todo eso después de que este hijo de puta, asesino y carne de sanidad progre os haya dado de comer con su dinero, a cambio de que produzcáis bodrios infumables que tratan de ganar una guerra 70 años después o que sólo sirven para que alguno pueda liberarse de sus complejos, algunos sexuales.

Habéis conseguido que todo hijo de vecino sea considerado delincuente preventivo y tenga que pagaros cada vez que se compra un teléfono móvil, una impresora, un ordenador…Habéis forzado la máquina de quien tanto os debe como para permitiros reclamar el tributo a quien se bautiza, hace la comunión, se casa o baila en la plaza del pueblo; cualquier día nos sangraréis en nuestro entierro. Vosotros, bucaneros de la creación de medio pelo, no venderíais ni uno sólo de vuestros estofados en el mercado privado, no conseguiríais financiación ni para la décima parte de vuestras piltrafas. La inmensa mayoría de los que vivís de mi contribución y de sirlarme, no seríais capaces de engañar a un inversor para que sufragase las medianías que nos colocáis. Vivís del cuento, y encima os ponéis chulos mientras me metéis la mano en la cartera. Firmáis manifiestos para los que no tenéis la menor legitimidad ni altura moral, y os autodesignáis como el “mundo de la cultura”; entregáis rosas por la Paz a los asesinos, os vestís de palestinos entre playa y casino, y no tenéis una puñetera palabra para los que cayeron muertos de un tiro en la nuca, sin poder oler esas rosas que entregabais, mientras pagaban vuestros saraos y se retrataban cada vez que compraban un CD.

Todos vivís de mi pasta y sois muchos, cada vez más. Y nosotros cada vez menos."

Fdo.: Oscar Molina.

........ lo suscribo de pe a pa....
Jose.

lunes, 24 de mayo de 2010

Porto Covo-2010

Lo hemos pasado genial..., risas, risas y más risas...,¡uff...!, ¿que sería de nosotros sin estos momentos?.
Como ya sabéis algunos la zona es preciosa. Nosotros hemos hecho una primera avanzadilla sobre el terreno y nos ha encantado..., he dejado fotos en Picasa para ver qué os parece...
Quiero que entréis en:
y me contáis...¿vale?.
La idea es organizar un fin de semana con los niños de playa y naturaleza. Como veréis el camping tiene varias opciones, pero lo ideal es ir con tiendas... ¿no?.
Irlo pensando..., el verano será largo y tedioso..., "I love the Casino´s Beach..., and you...?".
Aurora.

jueves, 20 de mayo de 2010

Los peores temores se han confirmado...

¡¡Que Alá reparta suerte!!!.... MARRUECOS CIERRA ENÉRGICAMENTE FRONTERAS ANTE LA LLEGADA DE PATERAS Y CAYUCOS PROCEDENTES DE ESPAÑA.
"Agentes de la Policía Marroquí y Salvamento Marítimo rescataron este miércoles día 12, en la costa de Rabat una embarcación neumática en la que viajaban 43 inmigrantes de origen Español, entre ellos quince pensionistas, diez funcionarios, doce mujeres en estado, cinco autónomos y un tal Ignasi, todos en buen estado de salud, según informaron fuentes de Salvamento Marítimo.
Los agentes interceptaron la embarcación en torno a las 17,00 horas, situada a unas 15 millas al sureste de de Rabat, hasta donde se desplazó la Policía Marroquí y la Guardemar 'Caliopez' de Salvamento Marítimo.
Los inmigrantes fueron llevados hasta el puerto de Rabat, donde llegaron sobre las 18,00 horas y fueron asistidos por miembros de Media Luna Roja, que les proporcionaron ropa seca y comida, y posteriormente trasladados al centro de acogida del que dispone el Puerto de Rabat.
De esta forma, dicha patera supone la primera llegada de inmigrantes que arriban a las costas Marroquís procedentes de España, pese a las condiciones meteorológicas, después de anunciar las medidas de recuperación económica emitidas por el actual Gobierno de Zapatero.
Después han pasado a disposición del Cuerpo Nacional Morunos para su identificación e inicio de los trámites de devolución a su país de origen, excepto uno de los autónomos (pescador), que ha sido puesto a disposición del Servicio de Justicia de la Comunidad Islámica , ya que el mismo en el trayecto abordó a unos pacíficos Pirata Somalíes y les cambio redes de pesca por las Escopetas.
La Guardia Civil recorre a pie el trayecto de Costa Española como medida disuasoria para frenar futuras expediciones de cayucos, limitándose simplemente a llamadas de atención, puesto que carecen de folios y maquinas de escribir para confeccionar el Atestado..."
¡Uff..., Juan Luis...!, ¿dónde dices que está el Consulado de Finlandia en España...?, ¡me voy pitando para allá a por el visado!!!.
Aurora.

John Milner

Me encanta esta canción... Es de los últimos discos de Loquillo y está dedicada a uno de los protagonistas de la película "American Graffiti", dirigida por George Lucas y producida por Francis Ford Coppola...

Os dejo la letra...

"La escena era concreta,
camiseta blanca y unos jeans,
apuraba aquel pitillo, orgulloso y viril,
con la mirada ceñida a los canones de Jimmy Dean:
grasientos los cabellos, botas claveteadas,
esperando ver llegar el fin de semana...
Te aseguro que nada me importaba
el futuro que nos esperaba.

Tenía una novia sencilla y feliz
que era la viva imagen de Marilyn,
y unos amigos con quienes jugar
a ser los faraones de la ciudad.
Callejeando siempre en busca de acción,
moviéndonos al ritmo del viejo RockandRoll,
llegamos a ese punto de inflexión
que separa la realidad de la ficción.

John Milner ya no vive aquí,
lentamente se llevó parte de mí;
y ahora que todo es más viejo, más frió y más gris
y sientes como el tiempo va por tí,
cuando la nostalgia daña mi corazón
una voz conocida hace su aparición:
la música al invierno voló
el día que Buddy Holly murió...

Estoy hablando de los viejos tiempos
de esos que ya no volverán,
las drogas terminaron por estropear
las pequeñas cosas que nos hicieron amar,
la amistad, nuestra pequeña libertad,
y ese tren sin rumbo ni dirección
ya no para, ya no se para en cada estación.

Los muchachos del verano se dijeron adiós
el día que Buddy Holly, murió..."

Jose.

lunes, 17 de mayo de 2010

Y...


...¿qué le pasa a Rafa?, ¡je, je...!.
Aurora.

Prueba de atención...





¿Quién es quién?, averigua dónde está el famoso...
Aurora.